Baúl rustico de madera
Nos encontramos ante un viejo arcón cuyo dueño quiere vender, nos encarga un "lavado de cara" que no conlleve mucho gasto.

Tras revisar su estado confirmamos la necesidad de desinsectarlo, sobretodo para que sus futuros dueños no sufran una invasión de xilofagos procedentes de esta pieza.

Se empapa el mueble con un antixilófagos y lo dejamos envuelto en una gran bolsa de plastico grueso durante dos semanas, despues podremos empezar con la reparación y el acabado final.
La caja se encuentra tan deteriorada que para poder dejar el mueble como quiere el cliente tan solo podemos lijarlo para despues enmasillar los agujeros y las galerías de la carcoma con una masilla de cola y serrín para igualar la superficie.
Tras eliminar astillas y otros restos de madera sueltos, aplicamos dos capas de goma laca a pincel, por último se aplica una capa de cera de abeja y se termina bruñendo la cera para evitar que acabe con un tacto pegajoso. El acabado final que se consigue no es el típico de los barnices modernos y aún mostrará una patina de 'antigüedad'.