Nevera de hielo con interior en ceramica

Esta es una nevera de hielo de las mas antiguas que hemos visto, las bisagras son de latón y los cierres son pestillos de palanca sin muelle, pero lo mas interesante lo encontramos tras las puertas.

El interior esta totalmente revestido de azulejos de ceramica en vez del tipico revestimiento de cinc, desde luego todo un lujo, lastima que la madera esté en tan mal estado.

Hacemos una prueba de decapado en la parte superior para ver si vale la pena limpiarla por completo y dejar la madera a la vista a pesar de los desperfectos de los bajos.
El contrachapado del lateral derecho está muy deteriorado, pero no podemos dejarlo así ya que de lo que se trata es de convertirlo en un objeto decorativo.
Vamos decapando el lateral hasta llegar a una zona de madera en buen estado y sin restos de hongos, cortamos por aquí y añadimos una chapa del mismo grosor. La clavamos como se hacía antes, sin tornillos, tan solo cola y puntas sin cabeza, lijamos los bordes para darle el mismo acabado redondeado que tiene la parte original.
Con la nevera ya totalmente decapada y los laterales reparados empezamos con la operación de tintado. Se hacen pruebas con anilinas pigmentadas, se prueban varios tonos para escoger uno que le vaya bien. Los azulejos ya han sido limpiados y los estantes de alambre se han lijado y protejido contra la herrumbre. Despues teñimos toda la chapa de la nevera con el color escogido tratando de darle un tono uniforme a todo el conjunto.
Se protege la madera tintada con dos manos de goma laca aplicada a muñeca. Y por último protegemos la goma laca encerando el mueble, con una capa de cera virgen de abeja bruñida con trapos de lana le dejamos un tacto muy agradable y suave.